En lo que vamos de año ya se ha alcanzado y superado el número de ataques a servicios críticos en España respecto al año pasado. Dato alarmante sobre todo y que en su mayoría se debe a ciberdelincuencia a través del malware, robo de información o spam.

Estamos hablando de instalaciones fundamentales para el desarrollo del día a día de un estado que, por lo tanto, habría que defender frente ataques de cualquier tipo. Por lo tanto, ya no hablamos únicamente de intrusiones físicas, ahora entran en juego otros tipos de ataques que obligan a las empresas de seguridad a aplicarse y trabajar por ofrece una visión de 360 grados sobre la seguridad no referirse a un solo tipo de seguridad, sino a varios.

En este nuevo tablero de ajedrez, donde entran a jugar nuevas piezas desconocidas hasta el momento, la información y la inteligencia de las personas y de las máquinas (IA) se convierten en claves para dar una respuesta adecuada y definitiva al cliente.

La Inteligencia Artificial es, sin duda, el camino por el que transitan los departamentos de I+D de muchas de las empresas de seguridad del estado. Softwares que sean capaces de detectar intrusiones de personas físicas o virtuales a una instalación de este tipo, que tengan una capacidad de reacción mucho más rápida que la de cualquier ser humano y cuyo porcentaje de error sea prácticamente 0. Este, que para muchos es el futuro, para las empresas se seguridad es el presente ya que comienza a implantarse en tanto en empresas tanto del sector privado como público.

Paralelo al desarrollo de nuevas tecnologías para el mantenimiento de la seguridad se encuentran los dispositivos de alarmas que tienen la mayoría de las empresas en este momento y que en el caso de las instalaciones críticas se basan en un sistema de mando y control. Un método integral con el que se recopila información de distintos puntos y de distinta situaciones para ser analizado y procesado.

La implantación y aplicación de estos dos sistemas supone un gran esfuerzo de tiempo y dinero, hay que estudiar el lugar y plantear una respuesta física y tecnológica exclusiva para esa intalación. ¿Eso que supone? Un aumento considerable en la inversión que se realiza en materia de seguridad ya que lo que se utilizaba hasta el momento no sirven y hay que apostar por nuevas opciones y tecnologías que llevan llevan consigo una inversión muy elevada en tiempo, tecnología y personal.