La alarma perimetral es muy útil en casas con terreno o jardín ya que avisa de la presencia de extraños antes de que accedan a la vivienda. Para captar cualquier movimiento, el sensor perimetral combina las tecnologías de detección por infrarrojos y microondas. La utilización de ambas técnicas aumenta su fiabilidad reduciendo significativamente las falsas alarmas.

Cuando la alarma perimetral localiza una presencia no autorizada en el lugar activa inmediatamente la captura de imágenes y la señal de alarma. La cámara de alta sensibilidad, con un amplio ángulo de disparo para abarcar grandes espacios en una sola instantánea, toma una secuencia de imágenes a color y con flash que es enviada a la Central Receptora de Alarmas (CRA) de la compañía de seguridad. Un operador experto en seguridad recibirá las imágenes y se encargará de activar el protocolo adecuado a cada circunstancia de peligro como el aviso a policía y el envío de un vigilante al inmueble.

Los detectores de la alarma perimetral están preparados para mantener su óptimo funcionamiento incluso en las condiciones climatológicas más adversas, ya que soporta elevadas temperaturas y la exposición directa al sol, lluvia y viento. Su óptica está sellada para evitar que insectos o pájaros la dañen y, además, continúa funcionando incluso con temperaturas ambientales extremas, gracias a su aislamiento térmico.

La alarma perimetral protege nuestra vivienda cuando tenemos que salir y dejamos la casa vacía avisando a la CRA y a los dueños cuando se activan los sensores por presencia de personas no autorizadas. Además de proteger las zonas exteriores cuando el inmueble se encuentra vacío, el detector perimetral permite a los clientes contar con la máxima protección también cuando se encuentran dentro de casa. Gracias a los modos parciales de la alarma, es posible conectar los detectores perimetrales que protegen el exterior y los puntos de entrada (los sensores perimetrales y detectores de apertura) y mantener desactivados los sensores interiores para que tu familia y empleados puedan moverse libremente por el interior de la vivienda o negocio sin que se active un salto de alarma.

Las empresas de seguridad estudian las necesidades particulares de sus clientes para dar respuesta a cada situación de peligro. Así, las viviendas con jardín, piscina y terreno necesitan una alarma perimetral para aislar a los habitantes del lugar de la existencia de intrusos antes de que lleguen a la casa. Así, desde dentro se podrán tomar las medidas oportunas rápidamente.